“Here For It All” de Mariah Carey: “El epítome de una diva”
Una diva comprende escenarios que son la cima de una cumbre llena de nostalgia, fortalezas y un sinfín de luchas que irradian cada elemento de su propio arte, y ese es el fundamento de la cantante americana Mariah Carey, quien lanzó recientemente su nueva producción discográfica bajo el singular nombre de “Here For It All”.
Una producción de raíces:
El material es una elocuencia de lo que Carey ha querido intentar desde el principio de su carrera, pero que transformó de manera positiva a mediados de los 90s con su glorioso “Butterfly” y que a principio de los 2010s supo fusionar con “Memories Of A Imperfect Angel”, porque aunque el público en general le cuesta creerlo, es un record mucho más sólido que el hit viral “Obsessed”.
Además, el disco inicia con una introducción convertida en canción en donde no es para nada fuera de lugar, y hace alusión a la posición en donde según la letra se encuentra su mente, así que lo manifiesta con “Mi”, tal cual una nota musical que es la que ha definido sus octavas más allá de las escalas habituales.
Una inmersión a un sonido de conjeturas:
Las colaboraciones comienzan con “Play This Song” en compañía con el astro Anderson.Paak, mismo que toma de la mano a la vocalista hacia un universo que no es para nada traslucido, porque sus influencias del Motown de los 70s nos evocan a un sonido que era necesario.
Seguidamente, de un planeta del R&B tradicional saltamos a uno mucho más contemporáneo, como si se tratara de algo sacado de una libreta musical del 2005, llamado “Type Dangerous”, un homenaje a los grupos de Djs que han acompañado a la también compositora en sus lanzamientos, pero que cierra con broche de canutillos con “Sugar Sweet” en alianza con Khelani y Sheenseea.
Crudeza sin tantas artificios:
El glamour de la intérprete se desnuda con “In Your Feelings”, momento en la cual sin dejar muchas costuras vuelve de la mano de Paak pero en formato de declaración, que se rompe con las notas de “Nothing Is Impossible”, en donde se transforma en un mapa de emociones, terminando en una de las mejores obras sonoras de Mariah, una conclusión bastante arriesgada pero tajante.
La simplicidad de “Confetti & Impossible” le aporta ese brillo muy propio de la productora pero muy a corto plazo porque al final de cuentas es algo indispensable para el intro uptempo de “I Wont Allow It”, siendo el favorito desde ya de su fanaticada fehaciente.
Finalmente, el punto cereza del material lo cierra el cover “My Love” del legendario Paul McCartney, para transitar por lo espiritual con las siempre míticas “The Clark Sister” en “Jesus I Do”, y así colocar el brazalete de mariposas como es el nombre de sus fans con el tema que le brinda el nombre al álbum.
