Krow Kian: El Modelo Trans que Causa Furor en la Moda Internacional
El modelo transgénero Krow Kian es el nuevo rostro de la lucha por la diversidad en el mundo de la moda: ha desfilado sobre las pasarelas de gigantes como Louis Vuitton, Alexander McQueen y Haider Ackermann; ha participado en editoriales de revistas como Vogue y Dazed; siendo incluso el primer modelo trans en protagonizar la portada de la revista GQ.

El documental de el modelo, “Krow’s TRANSformation”, audiovisual que narra los tres años que ha durado el proceso de transición del talentoso joven de 25 años, historia muy a menudo escondida en las narraciones sobre cambio de sexo; ha generado el interés de la crítica, pero sobre todo, los vítores de la comunidad sexo diversa y el respaldo de las organizaciones que luchan por la igualdad de derechos para la población LGBTIQ+
En el mundo de la moda a menudo pareciera que ya se ha visto todo, sin embargo aún quedan espacios para la sorpresa, pero sobre todo para la inclusión y la normalización de colectivos, otrora relegados e ignorados por la mass media. Ocurrió en uno de los recientes desfiles de Louis Vuitton. Nicolas Ghesquière, director creativo de la firma, hizo lo que mejor sabe hacer: mezclar la estética de los 80 con el estilo futurista. Con lo que la audiencia no contaba es con el hecho de que, en el futuro, el género será también cosa del pasado.
La controversia inició en las redes sociales, donde los modelos que llevaban las piezas causaron revuelo al percatarse de que se trataba de hombres o modelos andróginos con apariencias muy masculinas. «Louis Vuitton estaba buscando transexuales masculinos y personas queer, sin género definido. Yo en aquel momento estaba buscando agente, pero el productor de mi documental conocía a la gente de casting y me puso en contacto con ellos. Les envié fotos y un vídeo desfilando. Lo siguiente que supe es que estaba volando a París». Asegura Krow Kian, uno de los modelos que protagonizó aquel desfile y que, menos de un año después, se ha convertido en referencia, tanto en la industria para la que trabaja como para el colectivo al que ahora representa.
Su debut como modelo masculino vino de la mano del gigante de la alta costura francesa, pero el canadiense de 25 años lleva trabajando en el mundo de la moda desde la adolescencia. «Fui a un cumpleaños y una de las amigas de mi madre me preguntó: ‘¿Has pensado en ser modelo?’. Se lo propuse y a la semana firmé un contrato con una agencia. Por mis rasgos físicos me sugirieron ir a Japón. ¡Y me llevaron a Japón! Mi madre se vino conmigo», explica sonriente.
Ya en el gigante asiático conoció la subcultura del cosplay, el movimiento, derivado del imaginario manga, en el que cada individuo viste emulando un personaje o representando una idea, trascendiendo las barreras sociales que el género impone en materia de indumentaria. «Sigo siendo cosplayer. Formar parte de ese grupo me ayudó a reflexionar sobre mi identidad en mis años adolescentes», asegura Krow. «Allí no importan las tendencias, ni siquiera importa que seas hombre o mujer. Conocí a gente que se planteaba la transición y a gente que estaba en distintas fases del cambio de sexo. Probé a vestirme como varios personajes masculinos, también a disfrazarme de personajes sin género. Y poco a poco empecé a aceptarme. Quizá sin el cosplay no me habría sentido capaz».
Al cumplir la mayoría de edad comenzó el proceso de reasignación sexual. Fueron meses duros, de autodescubrimiento y cambio, hormonal y quirúrgico, que Krow decidió revelar en un documental, “Krow’s TRANSformation”, estrenado en 2019. «Al principio iba a ser una sesión de fotos. Mi madre y yo fuimos a ver a una conocida, Gina Hole, con la idea de que me retratara al principio y al final del cambio. Fue ella quien nos animó a hacer un documental», destaca. «Me di cuenta de que, en el caso del cambio de mujer a hombre, había alguna información, pero en ningún caso se hablaba de la transición, es decir, del dolor físico, de la reacción ante los pequeños cambios, de las operaciones… Creí que grabarlo podría ayudar a mucha gente. Y me grabé estos tres años», detalla el modelo.

Sin embargo, y en plena época de luchas por el reconocimiento, la despenalización, la igualdad de derechos y la desestigmatización de la comunidad LGBTIQ+, las referencias a la realidad de la transexualidad, en la mayoría de los casos se refieren al paso de hombre a mujer, y muy poco al de mujer a hombre. Incluso en la moda, un ámbito que suele funcionar como punta de lanza en la normalización de ciertos tabúes sociales, la transexualidad siempre tiene cuerpo femenino. Estamos más que acostumbrados a ver a figuras como Andreja Pejic, Lea T o Carmen Carrera, pero pocos podrían nombrar de memoria a modelos masculinos nacidos en cuerpos de mujer. Y, sin embargo, los hay. Casil McArthur, por ejemplo, es un habitual de los desfiles de Marc Jacobs. Y Nathan Westling, que ya fue modelo para Prada cuando era mujer, acaba de volver a desfilar para la marca milanesa, esta vez como hombre.
Krow es otro ejemplo de ello. «Creo que hay más presión a la hora de admitir la transición masculina. Miedo a que no te vean como un hombre, miedo a no ser aceptado… Ésta es mi opinión personal, pero creo que al final la moda es un reflejo de lo que pasa en la sociedad. Hay miedo por parte de los trans masculinos a decir que lo son porque no son visibles», analiza el modelo. Sin embargo, estima que la situación cambiará, «pero muy poco a poco», admite; mientras asegura que, en su caso, no ha tenido problemas con las agencias o los directores de casting. «Trabajé mucho tiempo como modelo femenina. Cuando hice la transición, paré. Fueron tres años duros y dejé de trabajar. Ahora me he presentado como modelo masculino y me han tratado como tal. En ese sentido, no he tenido ningún problema».
Krow espera que el documental sirva como faro de luz en las difíciles realidades que afrontan miembros de la comunidad transexual. «Al final, yo he tenido suerte. He tenido el apoyo de mi familia y trabajo en un sector, la moda, que lleva unos años abogando por la diversidad, estética, racial, religiosa y también de género. Sé que hay personas que no lo tienen tan fácil, pero espero que mi historia sirva para algo», apunta. «Por ahora estoy haciendo entrevistas y cada vez hay más chicos que me escriben por Instagram para preguntarme sus dudas sobre el proceso, la aceptación del cambio, etc. Intento responder a todos».

Krow ha desfilado para Louis Vuitton, McQueen y Haider Ackermann. Ha aparecido en editoriales de Vogue y Another Man, y ha sido portada de Dazed and Confused; logrando las portadas de GQ Magazine y Fashion Magazine. Hasta aparece en la hot list de models.com. Si, sin duda ha tenido un arrollador éxito profesional. «Pero no sé dónde estaré en unos meses o en unos años. Este trabajo es así. Por eso prefiero dejarme llevar», enfatiza. Aunque allí donde esté, tiene clara una cosa: «Vaya donde vaya, quiero que se oiga mi voz».

Un Gran Referente:
Krow asegura que para él, el proceso de reasignación guardo dificultades, pero supuso una gran liberación interior. “Para mí ser un hombre tiene que ver más con lo que sientes por dentro que con lo que eres físicamente o con la manera en la que creciste. Creo que es una cuestión de mentalidad y de corazón. Yo me siento genial como hombre, porque es la manera en la que siempre me he sentido por dentro. Así que haber tenido la posibilidad de cambiar mi físico para que se corresponda con ese sentimiento es increíble.” Asegura el guapo modelo.
Sin embargo para el chico de mirada penetrante y tez suave, ha sido el poder utilizar la voz y plataforma que le ha dado su trabajo, lo que lo ha apasionado por hablar, denunciar e inspirar a otros. “Ser un modelo positivo tanto para la gente transgénero como para la gente en general es estupendo, porque muchos transgéneros han tenido referentes cuyas vidas han acabado en tragedia. Así que ver a alguien que está haciendo cosas, que tiene una buena carrera y que impulsa un cambio positivo les puede dar esperanza y demostrarles que la transición no tiene por qué afectar a su trabajo o a sus sueños. No es más que un cambio físico, un cambio exterior que no afecta para nada a lo que haces.” Afirma.

La Bendición de la Aceptación:
El canadiense destaca que tuvo la suerte de tener una familia que lo aceptó y entendió sin mayores inconvenientes, aunque enfatiza que tiene muy claro lo inusual de su realidad. “Me siento muy afortunado por el hecho de que mi familia me aceptase y me siguiese queriendo cuando les dije que yo era transgénero. Mi madre al principio tenía miedo de la transición porque tenía amigos que habían pasado por ello y uno de ellos decidió luego que era algo que no deseaba realmente y acabó suicidándose. Otro tampoco fue feliz después de la transición, aunque aceptó su situación. A ella le preocupaba que a mí me fuera a pasar lo mismo y le preocupaba también mucho mi salud, pero una vez se dio cuenta de que me iba a hacer realmente feliz, me apoyó totalmente y estuvo conmigo a lo largo de todo el proceso.” Destaca Krow. El modelo resalta que justamente esa condición poco común de una familia que los respalde, es justamente una de las principales causas de la delicada situación de la comunidad transgénero en el mundo entero. “Yo me siento afortunado, porque mucha gente no tiene la misma suerte que yo. Muchos transgéneros, cuando se lo cuentan a sus padres, a su familia o a sus amigos, encuentran rechazo, y hasta les echan de casa. Que la gente que se supone que debe quererte de repente deje de hacerlo sólo por el mero hecho de que quieras cambiar tu cuerpo es muy triste, porque sigues siendo la misma persona, el mismo niño que creció queriendo a sus padres. Así que muchos transgénero acaban sin un hogar, abandonados por todas las personas que conocen, alienados… Y al final en muchas ocasiones terminan suicidándose porque se sienten solos en el mundo. O simplemente quedan desvalidos, expuestos a un mundo, una sociedad llena de prejuicios, violencia y lista para agredirlos.” Puntualiza el joven talento.
Un Proceso Complejo:
El modelo detalla que el proceso de reasignación de género fue verdaderamente complejo, pues atendió no solo al aspecto físico, sino psicológico y conductual, en parte, en la intención de dotarlo de herramientas para enfrentarse a las posibles respuestas de su entorno. “Como hombre transgénero, la operación para quitarme los pechos supuso el mayor alivio para mí. Lo es sobre todo si te sientes incómodo con tu cuerpo y tus pechos son relativamente grandes. Muchos amigos transgénero se han sentido especialmente incómodos cuando han tenido los pechos grandes. Así que esa cirugía para mí fue increíble, un alivio enorme, porque [los pechos] están ahí todos los días: cuando te vistes, cuando te duchas… Cuando haces lo que sea. Cada vez que miras hacia abajo, te recuerdan que físicamente no correspondes al género al que sientes pertenecer. Así que, cuando me los quitaron, pude por fin mirar hacia abajo y dejar de pensar que estaba dentro del cuerpo equivocado ya que estaba en transición hacia el cuerpo correcto. Supuso una gran emoción sentirme un poco más como el hombre que quería ser.” Finaliza sonriente.