Rodolfo Salas: Un Venezolano Conquista USA
Actor, modelo y DJ, el zuliano Rodolfo Salas vive uno de los mejores momentos de su carrera artística al formar parte la producción estadounidense Betty en NY.

Rodolfo Salas, como muchos otros venezolanos, en especial en el terreno artístico, debió emigrar para lograr proyectar su carrera y alcanzar el reconocimiento que su talento merecía. Tras un no tan sonado paso por la televisión venezolana, durante el cuál tuvo la oportunidad de participar en la serie juvenil «Qué clase de amor» (2009) y la telenovela de Mónica Montañés, «Harina de otro costal», en 2010; el actor ha alcanzado finalmente notoriedad internacional gracias a sus habilidades actorales y por supuesto por su excelente imágen.
Mientras tanto y a la par de su notorio éxito entre el público telespectador del seriado norteamericano, el seriado en el que participaso hace más de 9 años ha sido retransmitido recientemente por Venevisión, con el mismo éxito, y la telenovela en la que compartió honores con un selecto elenco que incluyó figuras de la talla de Mimí Lazo, Carlos Mata y la recodada Mayra Alejandra, entre otros ha sido reestrenada en la pantalla del que es uno de lor principales canales de televisión de su natal Venezuela.
Sin embargo, el éxito de Salas no ha sido ni casual, ni fácil, ni rápido. Como modelo cambió un pasado de flacura extrema por un esculpido cuerpo y como DJ, aunque lo hacía por hobby, también trabajó para consolidarse en la escena nacional. En materia actoral ha defendido siempre su formación. Con seis semestres de Comunicación Social en URBE, suma cursos y talleres de actuación dentro y fuera del país. No en vano, en EEUU logró discretas pero varias participaciones en seriados como «Mariposa de barrio», basada en la vida de Jenni Rivera, la Diva de la Banda.
Ahora con 35 años de edad, este marabino se ha convertido en predilecto de la teleaudiencia latina en Estados Unidos con su papel de Daniel Valencia en Betty en Nueva York, la nueva versión del clásico de la telenovela colombiana, en la cual comparte roles con otra camada de talento venezolano migrada al norte y encabezada por Sabrina Seara, Verónica Schneider, Saúl Mendoza y Willy Martin. A la prestigiosa revista People en español le confesó que la considera su primera serie importante.
Pero si sus dotes actorales y su físico han llamado la atención de todas y todos; es su rol de padre lo que ha dejado encandilado al público en general.
«Para mí no hay nada negativo en el mundo del espectáculo, todo es positivo porque uno siempre aprende. Para mí son enseñanzas y, sí, me llevo lo positivo de cada proyecto. Estoy seguro de que me siento más a gusto en el mundo de la actuación. Siento que no trabajo, es lo que más me gusta hacer.» Destaca el ojiclaro a la vez que enfatiza su emoción en torno a las múltiples facetas, en pasarela, frente al lente fotográfico, en los escenarios, frente a las cámaras o a los platos de mezcla.
Su más Reciente Papel
Elitista, déspota, cínico y machista. Así es Daniel Valencia, el personaje que interpreta en la serie y que lo ha devuelto a la televisión tras un receso para dedicarse a negocios personales y su mudanza a EEUU junto a su familia, en 2014. En repetidas oportunidades Rodolfo ha aclarado que en la vida real él es completamente diferente.
“Para mí la humildad es muy importante, para mí la humildad hace al hombre. Mucha gente piensa -los que no me conocen- que tengo dos caras y que soy pedante, pero no, soy totalmente lo contrario. Quizás puede ser mi mirada que es muy fuerte, pero no soy nada pedante, soy todo lo contrario.” Asegura sonriente el actor en torno a un personaje que le ha valido la atención de la prensa especializada y de la audiencia.
Un Hombre de Familia
Salas se ha convertido en un hombre multifuncional. Distribuye su tiempo entre su trabajo, él mismo y, por supuesto, su familia. Si bien todas son importantes, la última es decisiva en su vida.
“La clave es organización, sobre todo en esta carrera de actuación, uno pasa mucho tiempo fuera y en verdad hay que organizarse para que los niños no sientan tu ausencia. Llegar y jugar con ellos, hablarles, si puedes hablar con ellos por teléfono o por video llamada, lo que sea, pero siempre estar en contacto con ellos, nunca descuidarlos porque para ellos es necesaria la presencia de los padres.” Asegura el actor.
“Para mi la paternidad ha supuesto una reinvention, la resignificación de mi mismo, ha significado reinventarme como hombre porque todas mis responsabilidades cambiaron, mis prioridades cambiaron y todo tiene que ver con mis hijos. Creo que todas las personas que han vivido esta maravillosa experiencia saben que es otra cosa, es otro amor, la entrega es totalmente distinta. ¡Es maravilloso!” Sonríe el Marabino.
“Hay muchos que opinarán distinto que yo pero los hijos sí cambian, y a los que están dudosos los invito a vivir esta experiencia que es algo que estoy seguro les va a cambiar la vida, para bien obviamente, porque yo como padre de esos seres, mis niños, son todo en mi vida.”
Para Salas, inculcarle valores éticos y morales a su hijo es fundamental. “Siempre es importante decir la verdad, estoy hablando de la honestidad, la gratitud, la humildad. Es muy importante para el ser humano el respeto, la responsabilidad. Yo creo que todos esos valores hay que inculcarlos desde niños, desde que tienen uso de razón, para que los usen en sus vidas, teniéndolos uno es mejor ser humano.”
Los Secretos de su Impactante Figura
En reiteradas entrevistas el actor ha comentado el drástico cambio que debió dar a su figura gracias a su trabajo como modelo, y es que el también DJ pasó de una figura extremadamente delgada a un musculoso y muy bien trabajando cuerpo que le valió importantes trabajos como modelo profesional. “Si, era bien flaquito. Mira, me costó cambiar como dos o tres meses porque una vez que me metí en el gimnasio, que fue a los 15 años, me dediqué todos esos meses -que fueron dos tres- a darle duro. Recuerdo que me tomé una proteína de huevo y también una creatina. Subí seis o siete kilos y ahí se vio la diferencia.” Comenta entre risas.
Como buen venezolano, más aun siendo del Zulia, Rodolfo lleva sus raíces a flor de piel, y por supuesto el tema de migrar de país natal a USA le ha marcado.
“De Maracaibo extraño mi gente, creo que nosotros los zulianos somos gente muy divertida, muy feliz, muy alegre. De Venezuela extraño todo, es el país donde nací, orgulloso de ser venezolano obviamente y extraño la Venezuela de antes.” Asegura el criollo.
En cuanto a sus próximos proyectos, el maracucho prefiere reservarse detalles. “Yo prefiero no hablar de eso porque soy de las personas que prefieren mantener todo callado y luego que se enteren cuando lo esté trabajando.”
En una época donde las redes sociales se han vuelto protagonistas de la escena del entretenimiento y donde el bullyng digital y los ataques de los llamados “trolls” o “haters” (usuarios extremadamente agresivos y violentos dentro de las redes sociales) han generado innumerables incidentes con Estrellas del mundo entero, Salas tiene una postura muy específica en ese respecto.
“Yo no soy muy bueno para las redes sociales, para nosotros los actores es algo que nos funciona para hacernos publicidad. Ahorita en todos los proyectos están preguntando cuántos followers tenemos. Hay que aprender a manejar eso. Yo no soy muy bueno para las redes sociales y les digo: ¡ayúdenme!, escucho consejos, y el que me quiera ayudar pues me escribe, con mucho gusto aquí lo recibo!” Asegura sonriente.
“Sí me ha tocado lidiar con haters, siempre hay personas que te quieren hacer daño. Yo no les pongo atención prefiero a las personas que dicen las cosas positivas, prefiero agarrar eso.”
Preguntas y Respuestas
Un pecado confesable: La gula, me encanta comer y sobre todo los dulces. Cuando empiezo no puedo parar… sigo y sigo hasta llenarme.
Una experiencia bochornosa o jocosa que ahora te da risa contar: Cuando tenía 14 o 15 años estaba en Aruba y me gustaba una niña pero ella me rechazó por flaco. Empecé en el gimnasio y al siguiente año regresé con diez kilos más y me la volví a encontrar. Me dijo “qué bello estas”, y yo le dije “ahora tu no me gustas”. Rodolfo suena pícaro al contar esta anédota.
La clave de una buena actuación es…: La verdad, siempre actuar con la verdad. Interpretar al personaje siempre con la verdad.