Zara Venezuela Reinicia Operaciones en Maracaibo
Fuentes cercanas a la firma que opera la transnacional de la moda Europea en Venezuela, habían filtrado semanas antes la reactivación que se preparaba de la cadena de tiendas Zara en el país en una dupla que supuso el trabajo conjunto de la Española Inditex y sus socios venezolanos. La tienda española Zara reinicia operaciones en el centro comercial Sambil Maracaibo, atl y cómo ya lo hicieron en sus sedes de Caracas y Valencia. Pese a que no ha habido un anuncio oficial, todo parece indicar que la reapertura será en lo próximos días.
Movimiento de maniquíes, reactivación de personal, cambios de estanterías, mobiliario y luces, parecen indicar que la operadora nacional de la firma de moda está a la espera de las miles de prendas que serán exhibidas para beneplácito de los amantes de la moda en tierra Zuliana.
Desde su cierre en diciembre de 2013 cuando cesaron las operaciones de la afamada marca perteneciente a uno de los grupos económicos más poderosos de Europa, todo hacía suponer que algún día regresarían. No se sabía cuando, pero el solo hecho de que sus tiendas permanecían vacías, pero intactas, revelaba que quizás el cierre sería temporal.
Han pasado siete años y el consorcio español, junto a sus socios venezolanos han tomado la decisión de continuar operaciones en Maracaibo.
La historia de Zara y Bershka en Venezuela ha sido de persistencia en las últimas dos décadas. Tras su llegada al país en el ‘98, las cadenas pertenecientes al consorcio español Inditex –la distribuidora de modas más grande del mundo- encontraron un mercado fértil para sus productos, pero los problemas operativos comenzaron en 2002 cuando el paro petrolero obligó a un cierre de 60 días que acarreó fuertes pérdidas para el grupo.
Las complicaciones continuaron escalando un año más tarde con la llegada del control de cambio, hasta que finalmente en 2007, cansados de lidiar con sanciones fiscales y trabas burocráticas Inditex optó por mantenerse en el mercado nacional, pero bajo la modalidad de franquicia. En su momento esta fue otorgada a Textiles Zanzibar propiedad de Camilo Ibrahim, un empresario venezolano de ascendencia árabe con nexos en la industria petrolera.
El esquema ya probado en países como Colombia, Australia y Alemania, permitió a Inditex deshacerse de un dolor de cabeza, al ceder el manejo directo de las tiendas, pero conservando un beneficio del tres por ciento sobre las ganancias netas.
