3M Responde a Trump y Denuncia Graves Implicaciones Humanitarias en Órdenes del Gobierno Norteamericano
La transnacional 3M respondió a las críticas del presidente norteamericano Donald Trump en torno a su producción de mascarillas y la distribución que de estas hace en USA y el resto del mundo.

Mike Roman CEO de 3M dijo que el gobierno norteamericano le ordenó cesar la producción y exportación de mascarillas de uso médico a Canadá y Latinoamérica, algo que la compañía denuncio que conllevaría a “importantes implicaciones humanitarias” y resultaría contraproducente en la lucha que actualmente atraviesa el mundo entero contra la Pandemia del Coronavirus COVID-19, e incluso podría provocar que otros países tomaran represalias contra Estados Unidos.
Las mascarillas N95, también llamadas respiradores, ofrecen mayor protección contra el nuevo coronavirus que las mascarillas quirúrgicas ordinarias. Los gobernadores y empleados hospitalarios en Estados Unidos han advertido de una grave escasez de mascarillas y otro equipo protector para los trabajadores de salud que atienden a personas con COVID-19, la enfermedad causada por el nuevo coronavirus.
Una discusión inusual, pero no sin precedentes, entre el presidente y el fabricante estadounidense líder comenzó luego de que Trump ordenara que 3M produjera tantas mascarillas N95 como las autoridades consideraran necesarias solo para Estados Unidos. La orden instruyó a titulares del Departamento de Seguridad Nacional y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias de Estados Unidos a utilizar su autoridad bajo el Acto de Producción de Defensas de 1950 para conseguir el número “adecuado” de respiradores N95 de 3M y muchos de sus afiliados.
Tras la orden, el presidente continuó con un punzante tuit contra el fabricante basado en Minnesota. “Hoy golpeamos duro a 3M después de ver lo que hacen con sus Mascarillas. “Ley P” hasta el final. Gran sorpresa para muchos en el gobierno en cuanto a lo que hacen ¡Tendrán un elevado precio que pagar!”, tuiteó Trump la noche del jueves.
La compañía respondió este viernes diciendo que había producido todas las mascarillas posibles para el mercado de Estados Unidos “en las últimas semanas y meses”. La compañía agregó que trabajaba con el gobierno de Trump desde el fin de semana pasado y había traído a Estados Unidos las mascarillas que produce en el extranjero, entre ellas 10 millones de mascarillas N95 3M hechas en China.
“Las insinuaciones del Presidente Trump son absurdas. Nada está más lejos de la verdad que esa narrativa que intenta presentar de que no estamos haciendo todo lo posible por producir las mascarillas que necesitan en el país.” Aseguró Roman en una entrevista concedida a la CNBC en la que además aseguró que la organización ha tenido que luchar con firmeza contra el aumento de precios de estos productos y su reventa inescrupulosa.
El directivo además rechazó las posturas de la administración Trump dado que ordenar el cese de la producción y distribución de estos ítems a Canadá y Latinoamérica supondría un terrible ataque humanitario contra los países en los que 3M es el principal distribuidor de los mismos. “Para nosotros es terrible tener que informar que el gobierno de Estados Unidos nos ha ordenado dejar de fabricar y distribuir un producto que es vital para asegurar la vida de la población en países de Latinoamérica y Canadá. Seguir estas órdenes tendrían importantes y gravísimas implicaciones humanitarias. Pero además esto podría causar que otros países paren de producir y distribuir a Estados Unidos ítems que son fundamentales para la población, como algunos ya están haciendo. No podemos agredir al mundo y esperar que el mundo no responda. Esto es totalmente contrario a lo que somos como nación, como sociedad. Esto no es lo que el pueblo americano quiere.” Aseguró el ejecutivo.